Patrimonio Natural


Marismas


Urdaibai constituye la única Reserva de la Biosfera de la Comunidad Autónoma del País Vasco y es uno de los espacios protegidos más valiosos de nuestro litoral. Gautegiz Arteaga es uno de los 22 municipios que forman parte de la Reserva de la Biosfera, con su diversidad de ecosistemas y paisajes, como los encinares cantábricos, la campiña atlántica, el litoral costero y las marismas.

En Gautegiz Arteaga la marisma es parte de su esencia, de su evolución histórica, de su vida. Un espectacular entorno lleno de fauna y flora de gran importancia ecológica.

Para disfrutar de la belleza de la marisma puedes acercarte al barrio Ozollo; también Urdaibai Bird Center y los dos observatorios de aves, el de Ozollo y Orueta, que se encuentran a pie de marisma, son espacios privilegiados que no te puedes perder. Y si te gusta caminar, una buena opción es la Ruta de la Marisma.

Marismas


Urdaibai constituye la única Reserva de la Biosfera de la Comunidad Autónoma del País Vasco y es uno de los espacios protegidos más valiosos de nuestro litoral. Gautegiz Arteaga es uno de los 22 municipios que forman parte de la Reserva de la Biosfera, con su diversidad de ecosistemas y paisajes, como los encinares cantábricos, la campiña atlántica, el litoral costero y las marismas.

En Gautegiz Arteaga la marisma es parte de su esencia, de su evolución histórica, de su vida. Un espectacular entorno lleno de fauna y flora de gran importancia ecológica.

Para disfrutar de la belleza de la marisma puedes acercarte al barrio Ozollo; también Urdaibai Bird Center y los dos observatorios de aves, el de Ozollo y Orueta, que se encuentran a pie de marisma, son espacios privilegiados que no te puedes perder. Y si te gusta caminar, una buena opción es la Ruta de la Marisma.

Urdaibai Bird Center


¡Imprescindible si eres amante de la naturaleza y te atrae la ornitología!

En este museo vivo de la naturaleza, situado en el mismo corazón de la reserva y con unas vistas impresionantes sobre la marisma, podrás observar las aves en su hábitat.

Cientos de especies eligen la Reserva de la Biosfera de Urdaibai para establecerse y descansar de sus tránsitos migratorios. Desde los miradores del “Urdaibai Bird Center” podrás observar la vida de todas ellas, en su entorno natural… cómo descansan, se alimentan o alzan el vuelo.

Disfruta y aprende a identificar garzas, limícolas, zarapitos, águilas pescadoras, cormoranes…

Observatorio de Ozollo


Encontrarás esta caseta en el barrio Ozollo, bordeando el Castillo de Arteaga. Es de libre acceso (excepto los martes), y desde aquí verás a las aves en la zona de agua más profunda de la marisma.

Observatorio de Orueta


A pocos metros del edificio de Urdaibai Bird Center, desde esta caseta observarás a las aves en su hábitat sin molestarlas. De libre acceso, excepto los martes.

Urdaibai Bird Center


¡Imprescindible si eres amante de la naturaleza y te atrae la ornitología!

En este museo vivo de la naturaleza, situado en el mismo corazón de la reserva y con unas vistas impresionantes sobre la marisma, podrás observar las aves en su hábitat.

Cientos de especies eligen la Reserva de la Biosfera de Urdaibai para establecerse y descansar de sus tránsitos migratorios. Desde los miradores del “Urdaibai Bird Center” podrás observar la vida de todas ellas, en su entorno natural… cómo descansan, se alimentan o alzan el vuelo.

Disfruta y aprende a identificar garzas, limícolas, zarapitos, águilas pescadoras, cormoranes…

Observatorio de Ozollo


Encontrarás esta caseta en el barrio Ozollo, bordeando el Castillo de Arteaga. Es de libre acceso (excepto los martes), y desde aquí verás a las aves en la zona de agua más profunda de la marisma.

Observatorio de Orueta


A pocos metros del edificio de Urdaibai Bird Center, desde esta caseta observarás a las aves en su hábitat sin molestarlas. De libre acceso, excepto los martes.

Barrio Ozollo


Bello barrio rural abierto a la marisma, a 15 minutos andando desde la plaza. El paseo, rodeado de campas, y la belleza del paisaje, merecen la pena. En su pequeño núcleo de caseríos destaca un baserri que data de 1694, hoy reconvertido en parte, en agroturismo.

Sigue el camino, llegarás hasta la marisma. Dependiendo de la marea, puedes acceder al “molino viejo”, del que sólo quedan algunos restos, como un precioso puente, realizado en una sola piedra, las munas de separación, parte de su depósito de carga…

Otro tesoro del barrio Ozollo es el molino de mareas, el único molino harinero de mareas de la ría de Urdaibai.

Completa el paseo con la visita a la ermita San Lorenzo, y disfruta de otra preciosa perspectiva inigualable de la marisma.

Barrio Ozollo


Bello barrio rural abierto a la marisma, a 15 minutos andando desde la plaza. El paseo, rodeado de campas, y la belleza del paisaje, merecen la pena. En su pequeño núcleo de caseríos destaca un baserri que data de 1694, hoy reconvertido en parte, en agroturismo.

Sigue el camino, llegarás hasta la marisma. Dependiendo de la marea, puedes acceder al “molino viejo”, del que sólo quedan algunos restos, como un precioso puente, realizado en una sola piedra, las munas de separación, parte de su depósito de carga…

Otro tesoro del barrio Ozollo es el molino de mareas, el único molino harinero de mareas de la ría de Urdaibai.

Completa el paseo con la visita a la ermita San Lorenzo, y disfruta de otra preciosa perspectiva inigualable de la marisma.

Playa Solabe


Una tranquila y recóndita playa ideal para relajarse, incluso en verano. Su acceso la hace apta sólo para quienes están dispuestos a caminar por un sendero arbolado, en pendiente y con escaleras. La recompensa es disfrutar de un espacio en calma, con vistas a la playa San Antonio en frente, a la ría por la izquierda y el mar abierto a la derecha, donde se encuentra la playa de Laida.

La playa, a 5 minutos en coche del centro del pueblo, dispone de parking público (junto al restaurante Jatetxe Kanala). También cuenta con parada de autobús. Ambos, junto al camino que baja a la playa.

Playa Solabe


Una tranquila y recóndita playa ideal para relajarse, incluso en verano. Su acceso la hace apta sólo para quienes están dispuestos a caminar por un sendero arbolado, en pendiente y con escaleras. La recompensa es disfrutar de un espacio en calma, con vistas a la playa San Antonio en frente, a la ría por la izquierda y el mar abierto a la derecha, donde se encuentra la playa de Laida.

La playa, a 5 minutos en coche del centro del pueblo, dispone de parking público (junto al restaurante Jatetxe Kanala). También cuenta con parada de autobús. Ambos, junto al camino que baja a la playa.

Ostrera de Kanala


En el barrio Kanala pervive la antigua estructura de una ostrera utilizada como criadero de ostras y moluscos. Ocupa un lugar idílico entre canales donde los arenales alternan con la marisma, un paraje de un extraordinario valor ecológico. Hoy puedes ver su muro exterior de mampostería, que todavía conserva unos pasos de agua, y en su interior los muros que compartimentaban la ostrera.

Las aguas tranquilas y poco profundas que rodean la ostrera crean un hábitat ideal para especies como la platija, la anguila y toda una diversidad de crustáceos y moluscos. Un lugar ideal para la observación, serena y relajada de la naturaleza en todas sus versiones. Los restos de este peculiar conjunto siguen desafiando, de forma sorprendente, al paso del tiempo y a las mareas, y son testimonio de una época en la que el potencial de productividad de la marisma atrajo la intervención humana y convivió con ella.

El acceso es por un camino que encontrarás tras pasar la Iglesia de Santa María de Legendika de Kanala (en dirección a Laida). Ten en cuenta que por su ubicación, en marea alta queda casi totalmente cubierta.

Ostrera de Kanala


En el barrio Kanala pervive la antigua estructura de una ostrera utilizada como criadero de ostras y moluscos. Ocupa un lugar idílico entre canales donde los arenales alternan con la marisma, un paraje de un extraordinario valor ecológico. Hoy puedes ver su muro exterior de mampostería, que todavía conserva unos pasos de agua, y en su interior los muros que compartimentaban la ostrera.

Las aguas tranquilas y poco profundas que rodean la ostrera crean un hábitat ideal para especies como la platija, la anguila y toda una diversidad de crustáceos y moluscos. Un lugar ideal para la observación, serena y relajada de la naturaleza en todas sus versiones. Los restos de este peculiar conjunto siguen desafiando, de forma sorprendente, al paso del tiempo y a las mareas, y son testimonio de una época en la que el potencial de productividad de la marisma atrajo la intervención humana y convivió con ella.

El acceso es por un camino que encontrarás tras pasar la Iglesia de Santa María de Legendika de Kanala (en dirección a Laida). Ten en cuenta que por su ubicación, en marea alta queda casi totalmente cubierta.

Paseo de los Molinos


En el límite del frondoso encinar de Ereñozar, el arroyo Olalde y los molinos que encontramos a su paso nos regalan un bello paisaje. Un sendero a la vera del arroyo con antiguos molinos que trabajaban la harina con la fuerza del agua: Goikoerrota, Oleta y Barrene Errota. Un bonito sendero al que se accede desde diversos puntos del municipio, uno de ellos por un camino que encontrarás tras la Iglesia Andra Mari, y que te permite realizar un sencillo recorrido circular, que puedes alargar hasta las cuevas de Santimamiñe.

Encontrarás el camino señalizado con las indicaciones del PR -BI 163. Recorrido por un arroyo molinero; y también por la indicaciones de la Ruta de los gentiles.

El manto verde del encinar te acompañará en tu recorrido.

Paseo de los Molinos


En el límite del frondoso encinar de Ereñozar, el arroyo Olalde y los molinos que encontramos a su paso nos regalan un bello paisaje. Un sendero a la vera del arroyo con antiguos molinos que trabajaban la harina con la fuerza del agua: Goikoerrota, Oleta y Barrene Errota. Un bonito sendero al que se accede desde diversos puntos del municipio, uno de ellos por un camino que encontrarás tras la Iglesia Andra Mari, y que te permite realizar un sencillo recorrido circular, que puedes alargar hasta las cuevas de Santimamiñe.

Encontrarás el camino señalizado con las indicaciones del PR -BI 163. Recorrido por un arroyo molinero; y también por la indicaciones de la Ruta de los gentiles.

El manto verde del encinar te acompañará en tu recorrido.

Barrio Zendokiz


Alejado del centro urbano, este barrio se encuentra en dirección al municipio vecino de Ibarrangelu. Rural y recogido, destaca la ermita Nuestra Señora del Carmen, protectora de los marinos, y junto a ella, el sorprendente tronco seco de un roble milenario y secular, entre cuya madera muerta, ha brotado un nuevo roble. Según la creencia popular, este era el lugar de encuentro natural de los habitantes de Gautegiz Arteaga, y de otros municipios cercanos. También era el lugar donde antiguamente se reunían los vecinos y vecinas para dirimir sus asuntos y tomar decisiones. De hecho, la ermita se construyó expresamente aquí en 1879, por voluntad de un párroco, natural de Gautegiz Arteaga que quiso que estuviera "junto al roble secular y árbol juradero".

Este milenario árbol podría tener el valor de "árbol-cromlech" debido a las piedras situadas a su alrededor a modo de círculo mágico, demostrando así su carácter sagrado.

Barrio Zendokiz


Alejado del centro urbano, este barrio se encuentra en dirección al municipio vecino de Ibarrangelu. Rural y recogido, destaca la ermita Nuestra Señora del Carmen, protectora de los marinos, y junto a ella, el sorprendente tronco seco de un roble milenario y secular, entre cuya madera muerta, ha brotado un nuevo roble. Según la creencia popular, este era el lugar de encuentro natural de los habitantes de Gautegiz Arteaga, y de otros municipios cercanos. También era el lugar donde antiguamente se reunían los vecinos y vecinas para dirimir sus asuntos y tomar decisiones. De hecho, la ermita se construyó expresamente aquí en 1879, por voluntad de un párroco, natural de Gautegiz Arteaga que quiso que estuviera "junto al roble secular y árbol juradero".

Este milenario árbol podría tener el valor de "árbol-cromlech" debido a las piedras situadas a su alrededor a modo de círculo mágico, demostrando así su carácter sagrado.

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